• Dom. Jul 3rd, 2022

La ciudad universitaria del noroeste estadounidense contó en los 90 con una vibrante escena de pop punk y power pop forjada al calor del sello Pop Llama que fue tristemente eclipsada por el fenómeno grunge.
No cabe duda de que la capital del estado de Washington, en el noroeste de los EEUU, fue el epicentro de un movimiento musical (quizá el último gran movimiento musical), que se extendió por todo el globo de la mano de superbandas como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Mudhoney, Alice in Chains y también otras menos conocidas, como Green River, The Melvins, Screaming Trees o Temple Dog.


El sello Sub Pop levantaba su enseña ante seguidores de todo el mundo (si bien Nirvana y su ‘Nevermind’ consiguieron el número uno en el Billboard gracias a editarlo en multinacional Geffen) y la imagen de Kurt Cobain, como héroe, y después mártir, del grunge en particular y del rock en sentido amplio, se estampaba en camisetas y pósters para millones de adolescentes. Sin embargo, en paralelo, existía una segunda escena subterránea de power pop y punk pop en Seattle que, a pesar de ser eclipsada por el grunge, fue muy rica en grupos y grabaciones y extendió sus tentáculos a la vecina Vancouver -ya en tierras canadienses- e incluso contó con una curiosa variante australiana.

Recuerdo bien el momento. Creo que fue durante la última visita que hicieron los Young Fresh Fellows (YFF) a Madrid, tal vez con motivo de su gira de la presentación de su penúltimo álbum ‘Tiempo de Lujo’ (editado en 2012). Tocaban en la sala El Sol y yo me situé en primera fila admirando, entre extasiado y escéptico, a tres legendarios personajes que considero tres pilares sobre los que se sostiene esta magnífica escena de power pop de Seattle, Scott McCaughey, Jim Sangster y Kurt Bloch.
En un cierto momento a Kurt Bloch, guitarrista en Fastbacks, YFF y artífice de otros fantásticos proyectos, se le escapó la púa de la mano derecha y yo me lancé cual pantera a recogerla en medio de un mar de botellas de cerveza. De pronto, vi al mítico guitarrista haciéndome apremiantes gestos para que se la devolviese (como si no tuviera ninguna otra), cosa que hice despidiéndome de mi preciado trofeo con bastante pesar. Eso sí, la fotito de fan después del concierto no me la quitó nadie.
A estos tres pilares (McCaughey, Sangster y Bloch) habría que añadirle otro carismático y genial músico: Ken Stringfellow (por cierto, entrevistado en esta revista y que podéis volver a leer si pincháis aquí), miembro fundador de los Posies y artífice de una fantástica carrera en solitario (además de las colaboraciones ocasionales con figuras de primera fila como R.E.M., Big Star o Neil Young, entre otros).

A continuación, vamos a dar un repaso en dos partes, por los mejores grupos de esta singular escena y veremos las conexiones entre ellas:

FASTBACKS

Son los más veteranos de este racimo de grupos. Se formaron en 1979 cuando apenas eran compañeros de instituto. Fue allí donde la bajista y vocalista Kim Warwick trabó amistad con el ya mencionado Kurt Bloch, compañero de instituto de la primera. Fans de los Ramones, empezaron a tocar la guitarra juntos hasta que, años más tarde, formaron grupo junto a Lulu Gargiulo -la otra chica de la banda, que se ocupó de la segunda guitarra– y Mike Musburger -a la batería-.

Los Fastbacks dándolo todo en directo

Los Fastbacks tienen una larga discografía que, si sólo mencionamos álbumes, se inicia en 1989 con ‘Fastbacks …and his Orchestra’, un disco de punk pop muy fresco en el que destacan ‘Seven Days’, ‘You Will Be the One’ y especialmente ‘In America’, todo un himno que marcó rumbo para este conglomerado de grupos. Aunque, para mi gusto, alcanzan su cénit discográfico con el monumental ‘New Mansions in Sound’, que ve la luz en 1996. Por último, también destacaría el muy inspirado álbum ‘Truth, Corruption and Sour Bisquits’, de 2004. Bastantes años más tarde, Kim Warwick formó el excelente grupo Cali Giraffes, junto al guitarrista Mikey Davis. A pesar de haber grabado ocho temas de estudio maravillosos y de contar con el apoyo incondicional de Evan Dando, líder de los Lemonheads, pasaron sin pena ni gloria y sólo les publicó una pequeñísima tirada en formato CD-Pack un sello español: Rumble Records. Eso sí, se les puede encontrar en Spotify.

YOUNG FRESH FELLOWS

Los ‘tipos jóvenes y frescos’ se forman en 1981, con la alineación antes mencionada: Scott McCaughey (voz, guitarra y principal compositor del grupo), el ubicuo Kurt Bloch (a la guitarra solista) y Jim Sangster (bajista y figura importante en este movimiento, porque su hermano John Sangster, también músico, acaba montando unos estudios de grabación –Egg Studios– y convirtiéndose en productor e ingeniero de referencia para toda la escudería Pop Llama, abanderada por Conrad Uno).

Young Fresh Fellows

A ellos se les une Chuck Carroll, un batería un tanto circense, que suele colocar un plato de corte en el centro y situado a casi dos metros de altura, lo que le obliga a saltar del sillín y ponerse de pie cada vez que lo quiere golpear. Si no me salen mal las cuentas, la discografía se compone de una decena de álbumes. En todos ellos hay al menos tres o cuatro temas que merecen la pena. Pero destacaría cuatro discos en los que al menos encuentras media docena de joyas: ‘This One’s is For Ladies’ (1989), ‘Electric Bird Digest’ (1991), ‘I Think This Is’ (2009) y ‘Tiempo de Lujo’ (2012). Los YFF siguen en la brecha y el año pasado editaron álbum nuevo: ‘Toxic Youth’.

BUM

Aunque procedentes del Canadá, BUM eran de Victoria (Vancouver), una ciudad fonteriza a dos horas y pico de Seattle, circunstancia que les permitió grabar en la efervescente ciudad estadounidense tremendos singles y tres álbumes de estudio, de los cuales destaca, con mucha diferencia, el primero: ‘In Wanna Smash Sensation’, editado por Pop Llama en 1993 y producido por… ¿cómo no? ¡Kurt Bloch! Este disco es, a mi juicio, el mejor álbum de pop punk de la Historia (que me perdonen Buzzcocks y Green Day).

Portada “del mejor álbum de pop punk de la Historia

La formación de BUM estaba compuesta por Andrew Molloy, Rob Nesbitt, Kevin Lee y Graham Watson. Los dos siguientes álbumes se quedaron en un intento fallido de repetir la jugada, pero los síntomas de agotamiento y de escasez de repertorio propio se dejaron notar y la banda languideció hasta separarse. Por cierto, en Madrid, dieron un bolazo en la sala Revólver en 1994 que quedó registrado en el disco ‘Make It Or Break It’, editado por el sello español de Pepe Ugena, Impossible Records. Este disco, además de tener un sonido impecable, da una perfecta idea de lo que era esta fuerza de la naturaleza desatada en directo. Otra posibilidad es buscar en YouTube la referencia ‘BUM – Live at the Crocodile Cafe, Seattle – June 3, 1994’ y sabréis de lo que hablo. Hace pocos años, hicieron una gira de reunión en la que volvieron a pasar por Madrid para solaz de sus seguidores. En 2020 Rob Nesbitt reaparece con un vinilo de 16 temas llamado ‘The Suitesixteen’, cuyas escasas y muy lujosas copias vende él mismo por correo postal.

THE POSIES

Los Posies preparan gira para 2021 -2022

Este grupo bascula sobre el eje formado por Ken Stringfellow, un multinstrumentista que derrocha talento por los poros y el bajista Jon Auer. A ellos se les une el batería Mike Musburger (a la vez batería de los Fastbacks). La discografía de The Posies es rica y amplia. Su primer álbum, ‘Failure’, data de 1988 y tiene una de las portadas más feas que he visto en mi vida. El contenido no es mucho mejor y el resultado final hace honor al nombre del álbum, sin embargo, tiene un tema muy destacable, titulado ‘I May Hate You Sometimes’, una gema del mejor power pop, aunque se quede un poco cortita de producción. Dos años más tarde publican ‘Dear 23’, donde van definiendo su sonido y dan pistas de lo que está por venir. ‘Frosting in the Beater’ aparece en 1993 y ya les sitúa en el mapa del indie pop internacional. Aquí ya muestran plenamente de lo que son capaces con joyas como ‘Dream All Day’, ‘Solar Sister’, ‘Flavor Of The Month’ o ‘Definitive Door’. Pero, según criterio del que suscribe, los Posies alcanzan su cumbre discográfica con ‘Every Kind Of Light’, una obra maestra de principio a fin y donde se encuentra una de las más bellas canciones de la Historia del pop: ‘Conversations’. Los Posies han continuado editando discos a la vez que Ken Stringfellow ha sido productor o músico de otras bandas, entre ellas R.E.M., Big Star, Neil Young o Marky Ramone…¡Ahí es nada! Y, por si fuera poco, ha desarrollado su propia carrera en solitario que incluyes discos como soles, como el increíble ‘Danzing in the Moonlight’. Por su parte, Jon Auer también ha demostrado su talento. Ahí está por ejemplo su disco en solitario ‘6 12’, donde yo destacaría el tema ‘Tears’. Como curiosidad, citaremos también el proyecto Orange Humble Band, donde el eje principal de los Posies, es decir Stringfellow y Auer se unen a Darryl Mather, guitarrista de dos de los mejores grupos australianos de garage: Someloves y Lime Spiders. La conexión Seattle-Sydney queda ya mencionada.

Chiri DDT

Selección de Chiri DDT de “la otra” escena musical de Seattle
https://isalive.es/2021/06/30/en-seattle-no-solo-hubo-grunge-part-2/
La segunda parte del Informe Seattle: escena musical no grunge